En el Arena Stožice de Liubliana (Eslovenia) se respiraba un olor a revancha. España y Portugal volvían a cruzarse en la final del Europeo de Fútbol Sala después de su enfrentamiento en 2018, en el mismo escenario y donde los lusos se impusieron por 3-2 con un gol en el último minuto de la prórroga. Esta vez, la selección española aguantó los minutos finales y gracias a un hat-trick de Antonio Pérez y un inconmensurable Dídac Plana vuelven a levantar el Europeo 10 años después. El octavo de su historia.