Anunció la renovación de Juancho Hernangómez mediante un vídeo en el que hablaba con su gato. Se grabó a sí mismo reclamando preso de la furia la dimisión de su propio entrenador, Ergin Ataman, y de todos sus jugadores después de una derrota. Y ahora acaba de anunciar el fichaje que pone patas arriba el baloncesto europeo fumando ante la cámara en su despacho de madrugada. Son los métodos de Dimitris Giannokopoulos, el volcánico presidente del Panathinaikos, quien, pese a esas polémicas formas y de otros muchos episodios en que traspasa los límites, acaba de dar un tremendo golpe sobre la mesa con la contratación del alero estadounidense Nigel Hayes-Davis desde la NBA.