El miércoles, Giuliano Simeone, Álex Baena, Lookman, Sorloth y Julián Alvarez hicieron acto de presencia en el campo de entrenamiento anexo al que se ejercitaba el resto del plantel del Atlético bajo la mirada de Diego Pablo Simeone. Esquivel, el novato y prometedor tercer portero, se había quedado en el mismo terreno de juego en el que acababa de competir con Oblak y Musso, y se acababa de presentar la artillería rojiblanca, muy cuestionada, salvo Sorloth, por los bastantes partidos empatados o perdidos en los que el equipo tuvo más juego que goles. Los ejercicios, por el bajo porcentaje de acierto en las definiciones no fue nada alentador, salvo para Esquivel, que salió ganador de bastantes citas mano a mano. El colmo ya fue cuando Giuliano mandó un centro contra un muñeco. Los nubarrones que techaban el Cerro del Espino de Majadahonda invitaban a pensar en malos presagios. Nada que ver con lo que se vio y se vivió en el Metropolitano al día siguiente. Además, en la prueba del once titular figuraban en el centro del campo Griezmann, Mendoza y Koke. Baena, el 10 del equipo llamado a ser una de las grandes referencias en el juego de ataque rojiblanco, estaba fuera de un partido para los que se supone que le han fichado.