Octava victoria consecutiva: de promesa a realidad del tenis español tras el calvario
La cosecha del 2003 del tenis español tiene un nombre propio incontestable: Carlos Alcaraz. Convivir en esta generación resultó un éxito en torneos de selecciones, una pesadilla también en torneos individuales y en la comparación posterior con el murciano, número uno mundial, el más joven de la historia que gana los cuatro torneos de Grand Slam. A sus 22 años.