sports

La Grada d'Animació devolvió el rugido de las grandes noches al Camp Nou

El Barça necesitaba una noche épica y empezó a jugarla mucho antes del pitido inicial. Tras una semana de mensajes apelando a la remontada, el primer gol fue emocional: el regreso de la Grada d’Animació, un año y cuatro meses después. El jugador número 12 volvía a casa tras meses de reclamaciones constantes, tanto en Montjuïc como en el nuevo Camp Nou, donde partido tras partido la afición pidió su retorno.

Con luz verde de los Mossos d’Esquadra y el Ajuntament y confirmación oficial por parte del club la noche anterior, unos 750 miembros de Penya Almogàvers, Nostra Ensenya, Front 532 y Supporters Barça ocuparon un espacio provisional en el córner inferior, entre Gol Sud y lateral. Sin su ubicación ni sus herramientas habituales por las obras, pero con algo intacto: la voz.

El partido comenzó en la previa, con pancartas de Nostra Ensenya repartidas por la ciudad desde primera hora recordando remontadas históricas. “Ipswich ‘77 – Anderlecht ‘78 – Göteborg ‘86 – At. Madrid ‘97 – París ‘17 – At. Madrid ‘26", eran los textos que correspondían a los diferentes carteles. La història no s’explica sola. S’escriu”. El clímax llegó con la llegada del autobús al estadio, envuelto en bengalas, cánticos y fe.

Durante los 90 minutos, el Camp Nou volvió a sonar como en las grandes noches europeas. El club acompañó con una lona gigante en el lateral inferior: “Juguem com som”. Una declaración de principios. Ante la urgencia del marcador, fidelidad al modelo. El Barça murió en la orilla con el 3-0, pero lo hizo siendo reconocible, impulsado por una grada que devolvió el alma al estadio. Porque con la Grada, regresan las grandes noches

Read full story at www.sport.es →