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Pau Moral: "Xavi Espart es uno de los jugadores que más me ha marcado como entrenador"

El nombre de Xavi Espart es uno de los que más fuerza está tomando en clave filial. Un futbolista diferencial, capaz de actuar como centrocampista o lateral con una polivalencia poco común a su edad. Su talento no ha pasado desapercibido: Hansi Flick ya lo ha llamado en varias ocasiones para entrenar con el primer equipo e incluso ha entrado en convocatorias. Señales claras de la confianza que genera.

Para conocer mejor su evolución, hablamos con Pau Moral, quien lo entrenó en sus inicios en etapa alevín y fue testigo del nacimiento de un jugador que hoy apunta muy alto.

¿Qué fue lo primero que te llamó la atención de Xavi cuando llegó a la cantera? ¿Qué viste en él que te dejó asombrado o que lo hacía diferente? Porque hay muchos futbolistas que de pequeños no parecen diferenciales y luego lo acaban siendo.

Yo lo conocí hace muchos años, en Alevín de primer año. Lo que más impresionaba de él es que entendía el juego como si fuese un cadete o incluso un juvenil. Todo lo que le pedíamos lo asimilaba súper rápido y se adaptaba muy bien. Y sobre todo, a nivel de relación en el juego con sus compañeros, era una pasada. Iba uno o dos pasos por delante del resto. Era muy evidente. Cuando jugaba, se veía que entendía perfectamente lo que queríamos y lo que el partido demandaba en cada momento.

Ese año competíamos contra equipos de segundo año, más grandes físicamente. Recuerdo especialmente al Europa, que tenía un equipo muy potente. Nosotros éramos alevines de primer año y ellos de segundo. Y lo de Xavi fue un escándalo esa temporada.

Ahora es muy fácil decirlo, pero por aquel entonces, ¿hubo un momento concreto en el que pensaste: “Este chico puede llegar al primer equipo”?

Ahora es fácil decirlo porque está cerca y está destacando. Pero yo he dicho muy pocas veces que veía claro que un jugador iba a llegar, porque influyen muchísimos factores. Con Xavi tenía claro que era un perfil 100% Barça y que tenía muchas opciones de llegar. De hecho, es uno de los jugadores que más me ha marcado como entrenador. Hay otros casos, como Gavi, que cuando lo entrenas piensas: “Este chico va a llegar”. Con Xavi me pasaba algo parecido. Era un jugador muy completo.

Ahora incluso puede jugar de lateral, aunque su posición natural es el medio centro. Ese nivel de polivalencia habla muy bien de él. Desde prácticamente la pretemporada ya tenía el feeling de que iba a estar muchos años en el Barça y que podía llegar muy lejos.

¿Cómo es Xavi fuera del campo?

Es una persona de diez. Tiene un entorno familiar muy bueno. Es un chico tímido, pero muy inquieto. Una de las cosas que más me gustaba de él es que siempre se acercaba mucho a preguntar. Después de entrenamientos o partidos venía y te decía: “¿Por qué esto? ¿Por qué lo otro?”. Hacía preguntas muy interesantes y eso no es muy común a una edad tan temprana.

No es el típico jugador exageradamente descarado; simplemente, cuando tiene una inquietud la expresa y eso da gusto. Y hay algo que a los entrenadores nos encanta: ejecuta a la perfección el plan de partido o de entrenamiento.

Has mencionado antes a su familia. ¿Recuerdas alguna anécdota de esa etapa?

Sí. Recuerdo que en la etapa infantil hubo un momento en el que no teníamos claro si iba a continuar en el club. Había pasado una etapa de alevín muy buena, pero su continuidad no estaba asegurada. Y él, con una madurez tremenda, dijo algo así como: “Si mi etapa en el Barça acaba aquí, estaré muy agradecido por todo lo que he vivido”. Finalmente, por varias circunstancias, siguió en el club y demostró todo lo que vale. Y ahora está muy cerca de poder llegar al primer equipo. Me fascinó su pragmatismo y madurez. Precisamente por ese motivo hoy está donde está.

¿Cómo gestionaba la presión cuando empezó a destacar?

Es uno de los aspectos que más me gustan de él. Jugábamos contra chicos más grandes y él competía como si nada. Su lenguaje corporal transmitía madurez. Dominaba los tiempos del partido, pedía el balón, se asociaba muy bien. No era el típico jugador que se quiere quitar la pelota de encima; al contrario, la quería siempre. Ese año teníamos jugadores muy interesantes y era un gusto verlo jugar. Nunca lo vi nervioso, aunque el partido fuese complicado. Tiene muchas tablas, dentro y fuera del campo.

Cuéntame alguna anécdota más personal o divertida.

Recuerdo que teníamos varios jugadores muy pequeñitos físicamente. Llegábamos a muchos campos y la gente decía: “¿Estos son benjamines? ¿Han venido con los pequeños?”. Pero luego empezaban a jugar y cambiaba la historia. Tengo vídeos de Xavi asociándose, marcando goles, bailando rivales… Jugaba con una facilidad increíble. Iba completamente sobrado y se asociaba a la perfección con sus compañeros. Eso nos pasaba casi cada semana. Eran pequeños físicamente, pero cuando jugaban demostraban que no eran “tan benjamines” como parecía.

Los entrenadores siempre os caracterizáis por ser extremadamente autocríticos y creer que todos los jugadores tienen margen de mejora. ¿Qué crees que todavía debe mejorar Xavi?

Siempre hay margen de mejora, en todo. Pero es un chico muy completo. El hecho de que pueda jugar de lateral o en el medio habla de su madurez. Más que algo técnico concreto, diría que debe seguir mejorando su capacidad de adaptación. Cada entrenador pide cosas distintas. Si llega al primer equipo, no le pedirá lo mismo un entrenador que otro.

Si mejora aún más esa rapidez para adaptarse, va a avanzar todavía más rápido. Estoy convencido de que lo hará. La lesión quizá ha frenado un poco el impulso, pero ya está en una dinámica muy cercana al primer equipo.

La gran duda es: siendo tan polivalente, ¿en qué posición puede asentarse en el primer equipo?

Cuando empecé a ponerlo de lateral me sorprendió, pero luego vi partidos suyos ahí y fue un escándalo. Cómo se asocia, cómo se mete por dentro, cómo golpea el balón… incluso ha marcado goles.

A mí me gusta mucho en el medio centro, pero viendo el nivel que hay en esa posición en el primer equipo, quizá la oportunidad le llegue antes como lateral. Y sería muy bonito ver a un chico de la casa asentarse ahí.

Ahora que ha pasado por una lesión importante, ¿cómo crees que la habrá gestionado mentalmente?

Conociéndolo, creo que le va a venir incluso bien. Es un chico tranquilo, pero cuando se enfadaba tenía una cara de rabia que impresionaba. Estoy convencido de que esa lesión le habrá generado ese punto de orgullo y ambición. Estaba tan cerca que ahora apretará el doble para volver más fuerte. Su carácter es así. Esto lo va a motivar.

Y para terminar: si todo va como se espera, ¿crees que estamos ante un futbolista importante para el primer equipo del Barça?

Sin lugar a dudas. Es el perfil que todo aficionado del Barça quiere ver: un chico de la casa, que siente el escudo desde pequeño. Recuerdo que era de los más culés que había en el club. Su familia también muy identificada con el Barça. Si llega, será uno de esos jugadores que ilusionan especialmente. De esos que miras la alineación y piensas: “Otro más de la casa”. Y eso siempre tiene un valor especial. Ojalá lo consiga, porque se lo merece.

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