La histórica alineación de Simeone
El Atlético de Madrid firmó en su visita al Sevilla una de esas noches que dejan lectura más allá del resultado. El conjunto rojiblanco cayó derrotado (2-1), pero el foco estuvo también en la apuesta de Diego Pablo Simeone con un once inicial que presentaba una media de edad de 23 años y 289 días, el más joven que ha alineado en LaLiga desde su llegada al banquillo colchonero.
La decisión no fue casual. Con el decisivo partido de vuelta de los cuartos de final de la Champions League frente al FC Barcelona a la vuelta de la esquina, el técnico argentino optó por dosificar esfuerzos y dar protagonismo a futbolistas menos habituales. Una alineación que mezcló juventud, energía y oportunidad para varios jugadores que buscan reivindicarse en un tramo clave de la temporada. albergomalica.it
Sin embargo, el plan no encontró recompensa en el marcador. El Sevilla supo aprovechar sus ocasiones para llevarse el triunfo y el Atlético, pese a la intensidad y el descaro propios de un equipo joven, acusó la falta de experiencia en ciertos tramos del encuentro.
Más allá de la derrota, el partido deja varias conclusiones para Simeone. Por un lado, la confirmación de que la cantera y los jugadores con menos minutos pueden competir y sostener al equipo en escenarios exigentes. Por otro, la evidencia de que el salto competitivo aún requiere tiempo y rodaje para muchos de ellos.
El técnico argentino, fiel a su filosofía, priorizó el objetivo mayor: llegar en las mejores condiciones posibles al duelo europeo ante el Barcelona. Una cita que marcará buena parte de la temporada rojiblanca y para la que el descanso de los habituales titulares puede resultar determinante.
Así, el tropiezo en Sevilla se entiende en clave estratégica. El Atlético sacrificó presente en Liga para apostar por un futuro inmediato en Europa, confiando en que la frescura de sus piezas clave marque la diferencia cuando más importa.
Roberto Fresnedoso: "Sin quererlo, fuimos los verdugos del 'Dream Team' de Cruyff"
Hace menos de una década el vetusto estadio Vicente Calderón hacía temblar el suelo y rugía ferozmente para ‘intimidar’ a cualquier rival que lo vistara. Cualquiera lo diría en un apacible día de sol primaveral de abril de 2026. Transformado en un parque, en un pulmón verde de la capital, la paz y el silencio reinan en lo que ahora se denomina Parque Atlético de Madrid.
Entre las paredes del Calderón se vació hasta que le daban las fuerzas Roberto Fresnedoso. Parte activa del mítico doblete de 1996, 30 años después de aquello nos encontramos con él en el que había sido el jardín de su casa.
Las horas previas
El tiempo ha pasado para todos, pero los recuerdos se mantienen nítidos en la memoria. Y él con la camiseta del Atlético de Madrid tiene unos cuantos. Noches alegres, otras amargas. El ‘mariposeo’ en el estómago clásico de las horas previas a un partido grande de verdad. Como el que se vivirá este martes por la noche de vuelta de cuartos de final de la Champions entre su ‘Atleti’ y el FC Barcelona.
Tres décadas ya Roberto del mítico doblete del Atleti…
El fútbol ha evolucionado desde entonces, pero cada etapa tiene su encanto. Nunca ha vuelto a lograr un doblete el Atlético. Esa es una parte importante. Y luego el cómo se consiguió. Se hizo buen juego, lo disfrutamos mucho. El Atlético llevaba años muy malos, dos años a punto de descender y 19 sin ganar nada.
Hace un par de días se cumplieron 30 años exactos de la final de Copa ganada contra el Barça, precisamente. ¿Qué recuerdos te trae?
Los futbolistas nos olvidamos de lo que hicimos ayer, pero de estos momentos nos acordamos de prácticamente todo. Lo que mitifica el doblete es que desbancamos a ese Barça de Johan Cruyff que llevaba cinco años ganándolo todo. Tuvo mucho mérito. Y en esa final, que fue disputada, fuimos un poco mejores. La final se jugó dos semanas antes del partido de Liga en el Camp Nou que ganamos 1-3. Recuerdo entrar con nervios en un partido con mucha responsabilidad. El gol de Pantic fue en la prórroga, en una jugada aislada. Teníamos la sensación de que el gol iba a ser clave. Nos expulsaron a Solozabal (la única expulsión de su carrera) y sufrimos en la segunda parte de la prórroga. El pitido final fue apoteósico.
Me imagino cómo estaba Jesús Gil...
Jesús Gil estaba más feliz que nadie en el mundo. Estaba eufórico, se puso un sombrero en la cena...lo que era Jesús Gil en su máximo esplendor, sin filtros ni complejos.
¿Recuerdas cómo fue tu fichaje con el Atlético?
Jugaba en el Espanyol y Jesús Gil ya durante la temporada me iba dejando caer que me querían fichar y tal. A mí no me gustaba mucho porque estaba centrado en el Espanyol, acababa de renovar. Y al final llegaron a un acuerdo los clubes. Tenía 22 años. No era el Atlético que vemos ahora, llevaba dos años mal. Pero mi padre es del Atlético de Madrid y eso pesó. No fue fácil.
La rivalidad que se formó con el Barça esa época ya era algo especial. La temporada siguiente del doblete es el 5-4 con remontada épica en Champions…
Eran duelos espectaculares. Ese gol de Pizzi después de ir ganando nosotros 0-3. Era garantía de ‘show’. No había una rivalidad picante más allá de lo deportivo.
He leído algún rumor que antes de fichar por el Atlético el Barça se interesó por ti…
Nunca me llegó nada, veía los rumores pero nadie me dijo nunca que el Barça me quería.
Hay dos eliminatorias muy seguidas ahora. ¿Tiene que desgastar emocionalmente al jugador, no?
Muchísimo. Entiendo que para los dos es un desgaste que afecta a todo. Lo que ha evolucionado más en el fútbol es el concepto de rotaciones. Antes había un once fijo que todo el mundo recitaba y un par de jugadores de rotación. Ahora cuesta decir el once tipo de cada equipo.
Aquel año del doblete del Atlético fueron los últimos coletazos del Barça de Cruyff…
Sí, sin quererlo fuimos verdugos. Yo he sido un fanático a nivel deportivo del Barça. Vivía en el Hotel Rally cuando jugaba en el Hospitalet y me iba a ver al Barça de Cruyff porque era un fútbol revolucionario. El respeto al balón...no existía por aquel entonces.
La remontada aquella con el gol de Pizzi marca tres un Ronaldo jovencísimo…
Y Pantic marcó cuatro. Era brutal Ronaldo, ya lo habíamos padecido ese año, ganó él solo la eliminatoria de Supercopa.
¿Qué sensaciones te dejó el partido de ida del otro día?
El resultado bueno. Un partido condicionado por la expulsión. Pero fíjate que el Barça pese a jugar con uno menos creo que es el único equipo en mantener su estilo de juego en inferioridad. Y Simeone lo sabía, no se volvió loco. El Atlético hizo lo que debía hacer y lo hizo muy bien.
¿Mucho castigo para el Barça el 0-2?
Si vemos las ocasiones, el dominio...pues el Atleti chutó tres veces creo. Son partidos muy tácticos
¿Qué planteamiento esperas del Cholo mañana? ¿Sería un error salir atrás, con bloque muy bajo?
Para mí sí lo sería y creo que no lo va a hacer. Simeone conoce perfectamente las limitaciones y virtudes de su equipo y sabe que este Atlético trabaja y juega mejor ofensivamente que defensivamente. Al contrario de lo que ha sido durante muchos años. Creo que saldrá al ataque y con los que vienen jugando últimamente.
El ambiente será infernal…
Él juega con todas esas armas. Entiendo que la idea es intentar matar con un gol. La mentalidad debe ser ir a por la eliminatoria y olvidarse del resultado.
Estamos en el antiguo Calderón. Cuando vas al Metropolitano, se asemeja el ambiente?
Cualquier tiempo pasado fue mejor...pues se inventó esa frase por algo. Cada uno tiene sus momentos. La afición es la misma, tiene la esencia.
¿Te esperas un Barça más kamikaze en ataque?
Aquí juega un papel importante la motivación. Pienso que el Barça saldrá motivado. Tiene mucho talento y ahora mismo poco que perder. Y ahí veo ese riesgo, la mezcla de talento y valentía que tendrán por remontar. Nadie del Atlético da esto por cerrado, sería imprudente.
¿Qué dos jugadores más determinantes de cada equipo elegirías?
Pues en el Barça, a Lamine, claro. Me gustó mucho sus últimos minutos el otro día, a veces atolondrado, tiró más de corazón. Pero se echó el equipo a la espalda. Y para mí Fermín, determinante. Me parece ese jugador que siempre hace cosas, llega en segunda línea, muy difícil e incómodo de marcar para el rival. En el Atlético me quedo con Julián y creo que aún puede dar más. Y me quedaría con Musso, que está haciendo un gran año.
Más sobre Lamine. ¿Necesita el Barça que esté iluminado para lograr la remontada?
No creo que sea vital que tenga el día iluminado. El Barça es talento puro, pero el rival cuenta y sabe contrarrestar muy bien las virtudes del contrario. Si están varios inspirados es el problema para el Atlético. Un equipo grande y poderoso como el Barça no depende de un jugador. Su actitud del otro día ante el Atlético transmitió responsabilidad y espíritu ganador.
Griezmann. Qué pena que deje el primer plano a este nivel…
Es cierto que está a muy buen nivel y suma mucho. Pero él es quien debe decidirse. Y hay que saber dar un paso atrás. Él conoce su cuerpo y sabe el esfuerzo que debe estar haciendo. Griezmann ha sido de los más grandes de la historia del Atlético. Hubiera sido negativo para él que hubiera salido antes de acabar. Nadie se lo merecía.
¿Para el Barça como club fue un fracaso que no triunfara?
Habría que analizar por qué. Es algo que sorprende a todos. A veces esa suma de egos en los equipos es contraproducente...demasiados jugadores con mucho nivel, no es la primera vez que pasa.
Compartiste vestuario con el Cholo. ¿Lo reconoces mucho de entrenador respecto a lo que era como jugador?
Hay ese punto de visión, de entender el fútbol más allá de lo que pasa en una jugada. Ve más allá y se plantea situaciones que como jugador yo no me planteaba. Tenía más madurez para analizar situaciones en el campo.
¿Oblak o Musso? El inesperado dilema de Simeone ante el Barça
El duelo entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona se presenta como una auténtica final anticipada. El equipo de Diego Simeone llega al Metropolitano con una valiosa ventaja de 0-2 lograda en la ida, un escenario que le coloca a un paso de las semifinales, pero también ante una noche de máxima exigencia ante un Barça obligado a remontar.
El contexto competitivo no admite distracciones por parte de ningún equipo. Los precedentes de esta temporada reflejan una rivalidad equilibrada, con victorias azulgranas en Liga pero un Atlético eficaz en eliminatorias, capaz de golpear con contundencia en momentos clave. En este tipo de escenarios, el equipo rojiblanco suele crecer desde la solidez y el control emocional, dos pilares fundamentales del ideario del técnico argentino.
Eso sí, Simeone llega al duelo con problemas importantes en defensa. Las ausencias de centrales como Giménez y Hancko, junto a la sanción de Pubill, dejan la zaga bajo mínimos, obligando a recomponer la línea con lo justo. En ese sentido, todo apunta a que el técnico argentino tendrá que aspotar por Le Normand y Lenglet en el eje de la zaga.
En el centro del campo, la recuperación de Pablo Barrios abre una puerta, aunque no está claro si forzará su presencia. Mientras tanto, el plan ofensivo parece definido, con piezas como Griezmann o Julián Álvarez liderando un ataque que ha encontrado regularidad esta temporada, y con Sorloth esperando su oportunidad en el banquillo de continuar con su idilio contra el Barça.
Pero el gran foco no está en la defensa ni en el ataque. Está en la portería. Y ahí, Simeone enfrenta un dilema que nadie esperaba hace apenas un mes. La lesión de Oblak abrió la puerta a Musso, que no solo ha cumplido, sino que ha elevado el nivel competitivo del equipo. El argentino ha encadenado actuaciones de mucho peso, incluyendo una exhibición ante el Barça en la ida, donde firmó siete paradas y dejó la portería a cero.
Desde entonces, su rendimiento ha sido constante: seguridad bajo palos, buen juego aéreo y una fiabilidad que ha generado plena confianza en el cuerpo técnico. Sin embargo, el contexto cambia ahora. Oblak ya está disponible, ha vuelto a entrenar con normalidad y sigue siendo el guardián titular del Atlético, ganador de múltiples Zamora y pieza clave en la era Simeone.
La decisión no es trivial. Apostar por Musso sería premiar el rendimiento inmediato y mantener la inercia competitiva de un portero en plena confianza. En cambio, darle de nuevo la confianza a Oblak sería devolver la titularidad a un jugador con mucho peso dentro y fuera del terreno de juego, con experiencia en noches grandes y un excelente rendimiento en su espalda.
Simeone, fiel a su filosofía, suele priorizar el estado de forma por encima del nombre. Pero también ha demostrado en múltiples ocasiones que, en escenarios límite, la jerarquía pesa. En la rueda de prensa previa ha preferido no mojarse, pero él tiene la última palabra. Y en una eliminatoria donde cada detalle puede decidir, la elección del portero puede ser mucho más que un simple nombre en la alineación... puede ser la clave silenciosa de la noche.
Dónde cenar cerca del Príncipe Felipe: una pequeña guía gastronómica para todos los bolsillos durante la Final Six de la Euroliga en Zaragoza
Zaragoza se convierte, durante una semana, en el epicentro del baloncesto femenino español. La capital aragonesa acoge desde este miércoles 15 y hasta el domingo 19 la Final Six de la Euroliga por segundo año consecutivo y que cuenta como principal aliciente la presencia del Casademont Zaragoza en la pugna por el título, que sería el primero de carácter internacional para las chicas de Carlos Cantero y el tercero de entidad tras la Copa de la Reina (2023) y la Supercopa de España (2025).
Las zaragozanas se enfrentarán a cuartos de final al Basket Landes francés y, de vencer, se enfrentarían en semifinales al Galatasaray turco, uno de los favoritos. Por el otro lado del cuadro están Spar Girona, Venezia y el Fenerbahce, que atesora 60 títulos en sus vitrinas entre las que hay 2 Euroligas, otras tantas Supercopas de Europa y 19 Superligas de Turquía.
El éxito de público está asegurado en el Príncipe Felipe gracias a los más de 10.000 abonos que se vendieron en tiempo récord. De ellos, 3.500 procederán de fuera de la capital aragonesa, que incluirán al millar de fieles que viajarán desde el país vecino. Las cifras del evento lo completan los 100 periodistas acreditados para la cita deportiva procedentes de 12 países, un despliegue también sensiblemente mayor que el año pasado.
Dónde comer durante la Final Six
Más allá de lo deportivo, una de las preocupaciones que pueden tener los aficionados puede ser dónde comer algo antes o después de cada uno de los partidos, que se concentrarán en dos tramos horarios similares en cuartos y semifinales -17.30 horas y 20.30 horas- y, el domingo, a las 17 horas en el caso de la lucha por el tercer y el cuarto puesto y las 20 horas para la gran final.
Las inmediaciones del Príncipe Felipe ofrecen una amplia oferta gastronómica que se adapta a todos los gustos y a todos los bolsillos, pero todos ellos capaces de cumplir con las expectativas. Esta es una selección de los más destacados.
Bocadillos y raciones
Uno de los clásicos del barrio de San José es el bar Iceberg, en el camino Cabaldós, a escasos metros del pabellón. Un local de toda la vida que se ha renovado en los últimos años y cuya oferta destacan raciones, bocadillos, tostadas o sandwiches por menos de 10 euros.
También con pedigrí cuenta el bar Vistabella (calle Francisco de Quevedo), fundado en 1964 y que encabeza la tercera generación de una familia que emigró desde el pueblo de Vistabella de Huerva, en Cariñena. Es un bar que ofrece cocina tradicional y que se distingue por tapas y raciones de calidad y "de toda la vida".
Cocina internacional
Destacan dos propuestas para los amantes de la gastronomía internacional. Uno de ellos es Guajak (calle Luis Braille, 2), un establecimiento que ofrece comida mexicana y es famoso por sus tacos, burritos y nachos variados por menos de 15 euros.
Para los amantes de la cocina venezolana, a pocos minutos del Príncipe Felipe está Teques Neuro (calle Miguel Servet, 105), con una amplia oferta de los imprescindibles del país sudamericano y donde no pueden faltar los tequeños, los patacones, las arepas y las cachapas, entre otras.
No podía faltar la comida italiana entre esta selección y ese cupo lo cubre a la perfección Pizza Negra (calle Baltasar Gracián, 19), con sus elaboraciones amasadas a mano y con hasta 61 propuestas capaces de satisfacer a cualquier tipo de público.
En este epígrafe se puede incluir también a Mega Döner Kebab (camino Cabaldós 39), uno de los más destacados de Zaragoza en este tipo de comida rápida.
Menú, carnes y pescados
Para los que quieran optar por otro estilo de cocina, con comida más tradicional e incluir incluso platos a la brasa, un imprescindible es Mesón Burriel (avenida San José, 58). Uno de sus clásicos son los caracoles a la brasa pero también ofrece un solvente menú entre semana por 14 euros, que en el caso de los fines de semana se eleva a 22 euros. En la carta no faltan entre sus propuestas un amplio abanico de carnes y pescados.
Los amantes de los arroces tienen en el bar Viento en popa (plaza Utrillas,3) a uno de sus referentes, donde su buque insignia es toda una institución en el barrio: una mariscada con una botella de vino por 35 euros.
También un imprescindible en la zona es el bar La Brocheta (avenida Cesáreo Alierta, 86), donde la parrilla y la plancha "convierten cortes de carne selectos y pescados en platos que piden a gritos compartir".
Ambición o locura
Gran espectáculo visto el pasado domingo en Málaga en el partido contra el Valencia Basket, aunque al final termináramos contemplando la cuarta derrota consecutiva del Unicaja en Liga ACB, ante un rival en un momento enorme de juego, tal vez consecuencia de mucho tiempo aportando por parte de un solo propietario y de un ideario de querer estar arriba siempre.
Junto a uno de los mejores partidos que se pueden ver, este fin de semana, el Unicaja celebró un acto de homenaje al plantel que la temporada 2000/01 consiguió el primer título del club, que además fue el primer título europeo de un equipo de Andalucía, con la presencia entre otros de Kenny Miller, Moustapha Sonko o Jean-Marc Jaumin, del presidente Ángel Fernández Noriega o del entrenador Bozidar Maljkovic.
El Unicaja organizó una mesa redonda en la que estuvieron presentes Francis Perujo, Berni Rodríguez y Carlos Cabezas, integrantes también de aquel grupo, que no sólo por conseguir aquel galardón ya significaba un cambio crucial en el club.
La llegada a la presidencia de Ángel Fernández Noriega en 1998 sustituyendo a José Manuel Domínguez, cumplía con los requisitos habituales: alto directivo de la entidad financiera y nulo conocimiento del baloncesto, aunque ya tenía a sus espaldas algo de ventaja sobre sus antecesores: el apoyo que desde la Caja de Asturias prestó como presidente al equipo ciclista de la Central Lechera Asturiana, dando lugar en 1989 al CLAS-Cajastur, que hasta 1994 fue un clásico del pelotón internacional.
El nuevo presidente, aparte de ser de los pocos españoles que querían que Tony Rominger ganara a Miguel Indurain dirigió la entidad norteña entre 1986 y 1994, año en el que llegó a Unicaja. Tras su primer año en la presidencia tomó la decisión de sustituir al entrenador Pedro Ramírez y fue a buscar a uno de los grandes nombres del continente, Bozidar Maljkovic.
El mismo entrenador serbio reconoce que lo que más le motivó fue que el presidente del club fuera a buscarlo a París, donde residía tras haber entrenado a Panathinaikos y PSG Racing. Esto dio lugar a cuatro años de pertenencia de ambos al Unicaja y el inicio de gran parte de la historia brillante del club.
Porque si valoramos lo que iniciaron en su día Alfonso Queipo de Llano, José María Martín Urbano y Paco Moreno implicando en 1977 a la Caja de Ahorros de Ronda, llevando al equipo a la Primera División y a jugar en Europa. Y después, más tarde, tras la fusión de cinco entidades (dando lugar a la primera versión de Unicaja) y la integración de Mayoral Maristas, aquel club de cantera lo colocó Javier Imbroda en una final ACB de forma inesperada. Lo cierto es que con la llegada de Noriega a la presidencia y Maljkovic al banquillo, la situación cambió de manera sustancial.
Que un tipo que había ganado cuatro Euroligas llegara a un equipo que sólo había jugado un año en la primera competición del continente suponía una apuesta por un nivel de grandeza al que no se llegaba sólo con un aumento presupuestario. Hacía falta mayor profesionalización, mayor exigencia y esto se hacía extensible a todos los estamentos del club.
Con Bozidar Maljkovic al mando, el Unicaja cambió de actitud. Se quiso optar a estar arriba porque así lo demandaba el club y lo que había con él (propietario, presupuesto, ciudad, afición, historia…), y si bien de manera reduccionista el palmarés del serbio tiene el título de la Copa Korac y dos finales (Liga ACB y Copa Korac), la obligación desde entonces ha sido estar en la pelea.
A partir de ahí hemos visto muchos éxitos en forma de títulos y campañas a recordar. Figuras en la cancha y en el banquillo que sólo hubieran venido a Málaga de vacaciones. También hemos vivido decepciones y malos tragos porque al fin y al cabo, el club cumple en nada medio siglo y eso es toda una vida.
Quizá el mejor comentario que se ha dicho nunca sobre Maljkovic me lo dijo un directivo del club: «no sabes lo que le hemos tenido que aguantar», porque sí, tradicionalmente en Málaga, el mejor piropo que se podía decir era que se exigía mucho.
Ahora, la cosa es otra, la situación de nuestro deporte a nivel organizativo es tan certera y sensata como un comunicado del Despacho Oval. La primera competición está tan lejos -o no-, que no se sabe a qué atenerse. El presidente del club es un ejecutivo que cobra un sueldo y la verdad es que la pregunta que me hago es ¿por qué se tardó tanto en dar ese paso?
Y por lo que se refiere al banquillo, el entrenador está en el grupo de aquellos que está haciendo la mejor parte de su currículum aquí, no como en ocasiones anteriores, en las que lo primero que teníamos que hacer era evitar deslumbrarnos con la hoja de servicios vivida fuera de Málaga del técnico de turno.
La Euroliga no es la misma competición de la época del serbio y que el Unicaja jugó 17 temporadas, quince de ellas consecutivas y no todas por méritos deportivos. A mí también me gustaría no jugar la FIBA BCL, pero siendo la envidia de medio continente por todo lo que hay alrededor del club, el presupuesto se queda fuera de los que se manejan en la primera competición.
Un mayor esfuerzo por parte del propietario y del patrocinador, como se lleva haciendo de manera ininterrumpida desde 1977, estaría genial. Pero, honestamente, creo que es más fácil la generación de recursos en Valencia que en Málaga. Sólo con pensar a cuánta gente hay que convencer de ello, ya tenemos la respuesta. Pero el espíritu y la idea de Ángel Fernández Noriega y Bozidar Maljkovic, de apostar por la máxima exigencia en cada ámbito del club, es la correcta. Básicamente, es la misma ambición que llevó a Alfonso, José María y Paco a convencer a un banco que lo mejor era tener un equipo de baloncesto.
Por todo ello y a todos ellos, muchas gracias.

