El Córdoba CF continúa mirando hacia una de las canteras más prestigiosas del fútbol español para reforzar su proyecto. Eder García e Ibai Sanz aterrizan en El Arcángel procedentes del Athletic Club, ambos con 22 años y cedidos por una temporada, pero con caminos y características muy distintas. Mientras el primero llega para aportar dinamismo al centro del campo tras la salida de Dani Requena, el segundo tratará de ofrecer soluciones ofensivas en un ataque que perdió a su máximo goleador este mercado estival. Dos futbolistas formados en Lezama que ahora afrontan el mayor desafío de sus carreras: demostrar que están preparados para competir en Segunda División.
Dos caminos diferentes con un mismo destino
Más allá de compartir procedencia y edad, Eder García e Ibai Sanz representan dos perfiles completamente distintos. El Córdoba CF no ha acudido a Lezama buscando únicamente talento joven. También ha incorporado dos futbolistas con margen de crecimiento, acostumbrados a competir en una de las estructuras formativas más exigentes del fútbol nacional y con la necesidad de dar un paso más en su carrera.
Los dos llegan cedidos por una temporada, aunque cada uno lo hace con un recorrido diferente. Eder ya sabe lo que es debutar con el primer equipo del Athletic Club; Ibai, en cambio, ha construido su progresión a base de goles con el Bilbao Athletic.
Eder García, un centrocampista que acelera el juego
Si hubiera que definir a Eder García con una sola palabra, probablemente sería dinamismo. El futbolista de Errenteria no responde al perfil del mediocentro posicional que espera el balón por delante de la defensa. Su fútbol nace del movimiento constante. Se ofrece entre líneas, rompe la primera presión rival y juega con una velocidad mental que le permite decidir antes incluso de recibir la pelota. Ese ritmo de juego encaja casi de forma natural con la idea futbolística de Iván Ania.
A sus 22 años, llega después de completar una temporada sobresaliente con el Bilbao Athletic. Disputó los 34 partidos como titular, acumuló 2.875 minutos y firmó cuatro goles desde una posición retrasada, una cifra que refleja su facilidad para incorporarse desde la segunda línea.
Su físico también marca diferencias. Posee una zancada poderosa, capacidad para repetir esfuerzos durante todo el encuentro y un despliegue que le permite abarcar mucho campo. No es un especialista en la recuperación ni un pivote de corte defensivo, sino un centrocampista capaz de sostener el ritmo del equipo y acelerar la circulación con pocos toques.
Su progresión le permitió incluso dar el salto al primer equipo del Athletic Club. Ernesto Valverde le hizo debutar en Primera División frente al Elche y al FC Barcelona, un premio que confirma la confianza depositada en uno de los centrocampistas con mayor proyección de Lezama. En Córdoba tendrá un reto inmediato: cubrir el vacío que dejó Dani Requena, aunque desde unas características muy distintas.
Ibai Sanz, un delantero que vive para el gol
Si Eder destaca por su capacidad para fabricar juego, Ibai Sanz sobresale por una virtud mucho más difícil de enseñar: el instinto. El delantero de Barakaldo es un futbolista que entiende el área como pocos. No necesita participar constantemente en la elaboración para resultar decisivo. Su juego consiste en detectar el espacio, atacar el desmarque y aparecer en el momento justo para finalizar la jugada.
Los números respaldan esa definición. La pasada temporada disputó 38 encuentros con el Bilbao Athletic, fue titular en 32, acumuló 2.534 minutos, marcó diez goles y repartió cuatro asistencias. Son las mismas cifras goleadoras que había firmado el curso anterior, alcanzando un total de 20 tantos en las dos últimas campañas con el filial rojiblanco.
Con 1,83 metros de altura, no responde al perfil del delantero corpulento que fija centrales o domina el juego aéreo. Su mayor virtud está en la lectura de los espacios y en el oportunismo dentro del área, cualidades que le convierten en un atacante muy difícil de controlar cuando el equipo pisa campo rival.
Ahora tendrá la difícil misión de empezar a cubrir parte del vacío que dejó Adrián Fuentes, máximo goleador del club blanquiverde el pasado curso, en un escenario mucho más exigente como la Segunda División.
El salto definitivo
Más allá de sus cualidades, Eder García e Ibai Sanz llegan a El Arcángel con un objetivo común: confirmar que están preparados para competir en el fútbol profesional. El Athletic Club considera que ambos necesitan un contexto de máxima exigencia para continuar creciendo, mientras que el Córdoba CF vuelve a demostrar que una parte de su planificación pasa por detectar talento antes de su explosión definitiva.
Uno aportará energía, recorrido y velocidad al centro del campo. El otro, movilidad e instinto en los últimos metros. Dos futbolistas distintos, moldeados en la misma cantera, que ahora afrontan el mayor examen de sus carreras con la camiseta blanquiverde.