Eddie Howe deja el Newcastle con una huella difícil de discutir. Cuando asumió el cargo en noviembre de 2021, el equipo estaba en el 19º puesto de la Premier League. Desde su primer partido, solo cuatro clubes han sumado más puntos que los ‘magpies’ en la competición.
El dato resume la dimensión de su trabajo. En este periodo, el Newcastle acumuló 290 puntos, solo por detrás de Manchester City (399), Arsenal (381), Liverpool (363) y Aston Villa (295). Una cifra que coloca al club por encima de gigantes como Manchester United (289) o Chelsea (276) desde la llegada del técnico inglés.
Howe no solo sacó al Newcastle de una situación límite. También construyó un equipo competitivo, reconocible y capaz de instalarse en la zona alta de la Premier. Lo hizo desde la intensidad, el orden, la presión y una evolución constante que cambió por completo la percepción del club.
Su salida marca el final de una etapa que empezó con urgencias y termina con números de élite. El Newcastle pasó de pelear por sobrevivir a codearse, en puntuación, con los mejores equipos del campeonato inglés durante casi cinco años.
Eddie Howe se marcha dejando algo más que resultados: deja una reconstrucción. Y los 290 puntos desde su debut explican mejor que cualquier discurso el tamaño de su legado en St James’ Park.