Otro nombre se hace hueco en el mercado veraniego del Celta. Se trata de André Almeida, el centrocampista del Valencia CF, que hace unos días parecía tener decidida su salida en dirección al Swansea (equipo de la Championchip inglesa) pero que ha frenado la operación a la espera de que se pueda concretar la propuesta del club celeste (o alguna otra).
El portugués de 26 años es un futbolista que gusta en Vigo y al que tienen en la lista de posibles alternativas en caso de que se produzca alguna salida de uno de los mediocentros de la plantilla. De lo contrario es completamente imposible. Pero esa expectiva es la razón de que Almeida no haya dado el visto bueno final a su salida hacia Gales.
Parecía hecho porque el Valencia tenía un acuerdo con el Swansea para su traspaso a cambio de 3,5 millones de euros a los que se añadirían otros dos en el supuesto de que el conjunto británico lograse esta temporada el ascenso a la Premier League. De hecho, el club ché apremiaba al futbolista a resolver la cuestión porque, como la mayoría de equipos de Primera División, necesitaba liberar fichas y límite salarial para abordar nuevas operaciones en este mes de agosto.
Dos factores le atraen hacia Vigo
Pero Almeida ha paralizado el asunto porque le resulta mucho más tentadora una posible salida hacia Vigo. No tiene la seguridad de que se vaya a producir, pero no le importa esperar un poco. En las conversaciones que ha mantenido el Celta con su entorno le han indicado que la operación no es sencilla y que está pendiente de unas salidas que ahora mismo no se vislumbran.
Porque por Ilaix y Vecino, los dos futbolistas que ocupan esa demarcación y que podrían abrir ese espacio, el Celta no tiene propuestas que hagan pensar en una hipotética salida de cualquiera de ellos. Por eso el asunto está muy cogido con pinzas. Pero Almeida aún así prefiere esperar porque la opción del Celta es tentadora ya que al margen de la propuesta deportiva, jugaría a poco más de una hora de Guimaraes, la ciudad en la que nació. Un aliciente extra para él.