Aitana Sánchez-Gijón, a sus 57 años, ha explicado cómo organiza sus hábitos para mantenerse activa y cuidar su salud física y mental. Su rutina combina descanso, ayuno intermitente, fruta, ejercicio moderado y meditación, aunque la actriz aclara que no siempre se levanta a la misma hora: depende de si está rodando, actuando en el teatro o disfrutando de un día más tranquilo.
En las épocas de trabajo intenso puede levantarse a las cinco de la mañana, especialmente cuando participa en un rodaje con horarios exigentes. Sin embargo, cuando tiene una jornada más normal y actúa por la tarde, puede despertarse alrededor de las nueve o las nueve y media.
Una rutina adaptada a la edad
La actriz comenzó a prestar más atención al sueño, la alimentación y el ejercicio al acercarse a la premenopausia. En esa etapa empezó a notar que determinados hábitos eran más importantes para controlar el peso, reducir la hinchazón, descansar mejor y gestionar la ansiedad.
Aitana considera que el paso del tiempo obliga a cuidar más ciertos aspectos que antes podían darse por sentados. El objetivo ya no es únicamente mantener una determinada apariencia, sino conservar energía, fuerza, movilidad y bienestar emocional.
Ayuno intermitente de 16 horas
Uno de los pilares de su rutina es el ayuno intermitente de 16 horas, que procura mantener diariamente. La actriz explica que este horario le ayuda a sentirse más ligera, a controlar mejor el peso y a dormir por la noche. En la práctica, concentra sus comidas en una ventana aproximada de ocho horas y pasa las 16 restantes sin ingerir alimentos.
En el caso de Aitana, el ayuno forma parte de un conjunto más amplio de hábitos. No lo presenta como una solución aislada, sino como una herramienta que le ayuda a organizar la comida y a mantener una sensación de ligereza, que complementa con su alimentación, que también ha detallado.
Agua con limón y kiwi
Antes de comer, la actriz empieza el día con un vaso de agua caliente con limón, un ritual que ha incorporado a sus mañanas. Después rompe el ayuno con una comida rica en proteína y toma dos kiwis. La fruta ocupa un lugar especial en su rutina por una razón personal.
Hace más de 30 años, Richard Gere le regaló un kiwi durante un encuentro en un hotel y desde entonces la actriz mantiene el hábito de incluirlo en su desayuno. Con el tiempo, ese gesto se convirtió en una costumbre diaria y actualmente suele tomar dos de ellos.
Pilates, yoga y fuerza
El ejercicio es otro de los pilares de la rutina de Aitana. La actriz practica pilates, yoga y ejercicios de fuerza adaptados a sus posibilidades. Su objetivo es cuidar la movilidad, el equilibrio y la musculatura sin someterse a entrenamientos que le resulten excesivamente agresivos.
En el pasado probó sesiones de fuerza más intensas, pero reconoce que no encajaban con ella porque acababa la jornada exhausta y con una sensación de malestar general. En lugar de insistir con un método que no podía mantener, eligió formas de ejercicio más amables y sostenibles.