Busca el Barça un delantero centro en el final del mercado con el que coronar la plantilla. Mientras el cerco se estrecha, Hamza Abdelkarim volvió a reivindicarse en el Gamper con el cuarto gol en pretemporada. El egipcio vio de nuevo puerta y se consolidó como el pichichi blaugrana antes del inicio oficial del curso. Un espaldarazo para sus opciones en el primer equipo.
El único '9' puro de Flick
El Barça se adelantó a la media hora de juego contra el Al-Ahly, el exequipo de Hamza. De ahí que no quiso celebrar el tanto que nació de una gran pared entre Balde y Raphinha. El brasileño filtró un gran pase para que el lateral sirviese una asistencia para un delantero que ha aprovechado la oportunidad de Flick. "Es un chico humilde y con carácter. Tiene mucho potencial y juega bien en el área. Hace lo que tiene que hacer un delantero centro", le definió Flick después del partido frente al Birmingham.
El egipcio es ahora mismo el único '9' puro con el que cuenta el alemán, aunque haya otros futbolistas que pueden ejercer esa función. Con sus actuaciones en los partidos de verano, Hamza ha demostrado que tiene una capacidad única para posicionarse y encontrar remates de pura pegada en el área. Todo ello, potenciado por sus compañeros de ataque, como se ha demostrado en su capacidad asociativa.
Las salidas de Lewandowski y Ferran abrieron una ventana de oportunidad que fue creciendo con el enquistamiento del 'caso Julián Álvarez'. El progreso de Hamza desde que aterrizase en el pasado mercado de invierno en Barcelona ha sido imparable. Tuvo un rendimiento inmediato en el Juvenil A y a finales de junio, el club azulgrana hizo oficial la opción de compra. Firmó hasta 2029 mientras disputaba el Mundial con Egipto.
Oposita a jugar contra el Elche
Sus cuatro goles permiten entender por qué Flick le ha abierto un espacio. En el primer amistoso, ante el Birmingham, provocó y transformó un penalti después de anticiparse al central. Ya en la segunda mitad, volvió a aparecer donde debía para aprovechar un mal rechace del portero tras un disparo de Roony. Dos acciones diferentes resueltas con la misma virtud: leer la jugada antes que los defensores.
Su tercer tanto llegó frente al Basilea. Hamza entró después del descanso y marcó prácticamente en su primera intervención. Adeyemi desbordó por la izquierda y envió un centro pasado hacia el segundo palo. El egipcio se lanzó para alcanzar el balón y lo empujó a la red con la bota, en un remate al límite que volvió a retratar su empeño por llegar a cualquier pelota dentro del área.
En el Gamper completó la colección con otra maniobra de delantero. Atacó el espacio generado por la combinación entre Balde y Raphinha y apareció entre los centrales para convertir la asistencia del lateral. Cuatro goles construidos desde el penalti, el rechace y la anticipación; ninguno desde fuera del área y tres de ellos prácticamente sin necesidad de controlar. Ha opositado con fuerza para tener una oportunidad contra el Elche, ya con fuego real, en Liga, donde espera proseguir con su estado de gracia.