Damien Touzé sufrió un terrible accidente el pasado 10 de febrero en el Tour de Omán. El ciclista francés fue trasladado de urgencia al hospital y el diagnóstico no pudo ser más negativo: el bazo, el fémur y la tibia destrozados, un traumatismo abdominal severo, ligamentos desgarrados y una perforación del intestino. El corredor de Cofidis se sinceró en 'L'Équipe' y dejó un escalofriante relato.
"Después del accidente, no sentía ningún dolor, pero cuando llegó el director deportivo, vi en su rostro que no estaba tranquilo. No quería quedarme solo; tenía miedo, en un país que no conocía... En un hospital improvisado, sin máquina de rayos X. Allí no pudieron hacer nada más que darme unos puntos en el muslo. Veía a los médicos afanándose; entendía que era grave, pero con el dolor, estaba un poco perdido", reconoció.
Al verse entre la vida y la muerte, Touzé decidió enviar un mensaje a su mujer. "Voy a morir. Dile a nuestro hijo que lo quiero". Su mujer, Sofia, también explica cómo encajó estas palabras. "Me explicó que en el hospital le diagnosticaron una fractura de pelvis y fémur. Lo tranquilicé diciéndole que no se podía morir por eso. Pero en el fondo, sentía que era algo más grave".
Su estado empeoró cuando la fiebre le subió a 40 grados y su frecuencia cardíaca superaba las 100 pulsaciones por minuto. "Con cada hora que pasaba, empeoraba más y más. La doctora fue sincera conmigo; podía ser que no despertara. Estaba llorando en el hospital. Al principio, me negaba a creerlo, no lo creía, no quería llamar a Sofía, prefería esperar al día siguiente, pero la doctora insistió: "Puede que no vuelvas a hablar con ella". Cogí el teléfono y, por desgracia, me despedí de ella".
"Estaba cerca de cubos de basura"
Touzé fue trasladado a otro hospital donde trataran la perforación intestinal. La doctora de Cofidis fue la que detectó este problema, ya que trabajo día y noche con el ciclista sin "fiarse" excesivamente de los trabajadores del centro hospitalario. Cuando llegó a la otra clínica, colocaron a Touzé junto a otros seis pacientes, "cerca de los cubos de basura, había moscas, un hombre andaba rociando insecticida para desinfectar, era surrealista".
Finalmente, los médicos se dieron cuenta de que no habían cerrado la pared abdominal y el ciclista se sometió a una operación de alrededor de cinco horas. Después de todos estos problemas, el francés estará entre ocho y nueve meses de baja y duda de si volverá a competir. "Un año sin montar, incluso si renuevo mi contrato, ¡no voy a estar compitiendo en marzo! Los contratos se firman cada vez antes, y si eso significa volver al pelotón sin estar al nivel adecuado... Quizás tenga que tomar una decisión sin saber si podré volver a montar".