Son historias paralelas de dos cracks, amigos, de la generación del 92, que se conocieron en las selecciones de base de Brasil y que, en su madurez, eligieron el mismo camino profesional. Con su carrera en caída, regresaron a su país, en un escenario conocido, el club donde cada uno se formó, con la única misión reencontrarse como jugadores y disfrutar con la pelota.
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