Apuesta ahora por Dinamarca a cuotas 6,5 por cada euro; el vigente tricampeón llega con la generación dorada en pleno pico y la organización compartida en casa. El bloque de gigantes nórdicos suma 54 goles por partido en los amistosos de preparación y mantiene intacta la defensa 5-1 que ya les dio la corona hace dos ediciones.
Francia se queda en 4,2 y España en 7,0, pero el valor real puede estar en Noruega a 11,0: tras la lesión de su lateral estrella, las casas bajaron sus opciones sin notar que el equipo juvenil acaba de barrer 8-0 en la fase clasificatoria. Si buscas una apuesta remota con retorno alto, fíjate en Portugal a 26; los lusos repiten el mismo bloque que subcampeonó el Mundial de 2025 y este año estrenan entrenador que ya eliminó a Suecia y Polonia en la Golden League.
Europeo de balonmano 2026: anticipación y predicciones
Apuesta por Dinamarca como campeón si buscas un favorito seguro: los escandinavos llegan tras conquistar cinco de las últimas seis ediciones y su cantera sigue generando extremos de 2,05 m capaces de romper defensas zonales con un solo salto. En cuanto a la fase de grupos, vigila el cruce entre Portugal y Hungría en la llave B: los lusos han rehecho la columna vertebral con la generación de 2001 que ya despuntó en el Mundial sub-21, mientras que los magiares han fichado a un preparador físico croata que reduce al 4 % la grasa corporal de sus pivots. Apuesta doble: clasificación portuguesa y más de 55 goles en el partido.
El torneo se disputa en cuatro sedes alemanas de junio a julio, con una novedad: cuartos de final a partido único en Colonia, lo que convierte cada posesión en un duelo de nervios. Francia no viaja con Karabatić ni con N’Guessan, pero estrena un 5-1 con 3-2-1 que permite a los laterales lanzar desde 11 m; anota más de 30 goles en los primeros tres encuentros y su renta media supera los 5 tantos antes del descanso. Si buscas una sorpresa, fíjate en Bosnia: ha ganado los últimos nueve amistosos por un gol y el extremo Džemal Hasančehajić ha elevado su efectividad al 78 % tras entrenar penaltis con luz estroboscópica. Un gol suyo fuera de zona vale cuota 5,50 y se repite casi cada partido.
Equipos Favoritos al Título

Apuesta por Francia: su bloque defensivo liderado por Remili y su contraataque relámpago le dan el cartel de candidato número uno.
Dinamarca no regala ni un balón; con Landin bajo palos y un juego colectivo que parece coreografiado, cada rotación suma un gol de ventaja.
España mezcla veteranía y juventud. La zurda de Álex Dujshebaev y el temple de Gurbindo convierten cualquier desventaja en remontada de último segundo.
Noruega aprieta con la máxima intensidad desde el pitido inicial. Su 6-0 sin balón sofoca a rivales que necesitan cinco segundos extra para lanzar.
Suecia aprovecha la altura de sus extremos; cada centro termina en un remate por encima del 2,10 m que los porteros apenas tocan.
Croacia llega en racha: tras ganar dos torneos preparatorios, su entrenador rotó a diez jugadores por partido y todos anotaron.
Alemania juega en casa. El público de 14 000 voces en la SAP Arena convierte la defensa visitante en una isla bajo asedio.
Eslovenia es el caballo oscuro. Con Domen Makuc inspirado, puede eliminar a un gigante en octavos y colarse en la pelea por el podio.
España: ¿Mantendrá la Corona?
Sí, pero solo si los de Jordi Ribera varían el 5-1 defensivo en cuarenta segundos cuando Francia meta a Richardson de central. El bloque que alzó el trofeo en Trondheim mantiene la columna: Entrerríos, Gurbindo, Aginagalde y un Sarmiento que cumplirá 38 en la cita; sin embargo, el relevo ya está listo:
- Daniel Fernández (22 años, 1,92 m) promedia 8,7 goles por partido en la Liga de Campeones.
- Abel Serdio (20) lidera robos en la zona media.
- Balance defensivo: 19,3 tantos encajados en la fase clasificatoria, la cifra más baja del hexágono.
- Ritmo de juego: 2,3 contraataques concluidos por cada diez robos, solo por detrás de Dinamarca.
- Problema visible: 7/24 lanzamientos desde 9 m en la última gran cita, una sequía que obligó a los técnicos a repetir sesiones de siete metros a las 07:00.
- Sander Sagosen (Noruega): 57 goles en 10 partidos de preparación, 94 % de acierto en 7 m, y un promedio de 28 minutos por encuentro sin bajar del 70 % de acierto en tiros exteriores; su combinación con Gullerud en el lateral derecho abre huecos para el pivote.
- Domagoj Duvnjak (Croacia): a sus 35 años sigue siendo el organizador: 11 asistencias contra Polonia, 3 robos y solo 2 pérdidas; su cambio de ritmo en la segunda oleada mantiene viva la esperanza croata de repetir podio.
- Daniel Dujshebaev (España): el naturalizado ruso aportó 8 goles y 6 pases decisivos ante Islandia; su físico (1,98 m) lo convierte en un armario perfecto para cerrar la defensa 5-1 y luego correr el contraataque.
- Lucas Pellas (Suiza): el zurdo bromea con la línea de 6 m: 12 goles contra Austria y 4 penaltis convertidos; su 1,92 m lo hace imparable en el uno contra uno y su porcentaje desde el extremo izquierdo roza el 68 %.
La pista 1 del Palau Sant Jordi, donde se jugará el grupo A, exige un pivote físico. La FEB ha convocado a Kauldi Odriozola (2,02 m, 110 kg) tras dos años sin comparecer; su pareja será Aginagalde en los primeros quince minutos, luego Dani Dujshebaev actuará como falso extremo para abrir hueco al centro. El rival a batir es Dinamarca, que ganó los últimos dos torneos de pretemporada en Oslo y Aarhus; España les endosó 32-26 en la final de Tokio y repitió en la final de Bratislava.
Lesión que preocupa: Alex Dujshebaev arrastra el ligamento colateral interno desde la Supercopa ASOBAL; si no llega, Iñaki Peciña ocupará su carril derecho con tareas mixtas: marca sobre Mensah y salida rápida 3-2-1. El seleccionador ha probado un 4-4 con Ángel Fernández de línea y Sarmiento ayudando al central; el dato: en ese sistema España encajó 19 goles en cuatro amistosos, la mejor cifra desde 2005.
Sorteo duro: Polonia y Hungría en la primera fase. Los polacos sacaron boleto directo al perder por solo dos goles ante Suecia; los húngaros llegan con Mikler atajando un 36 % y un 7-0 parcial en el último cuarto ante Croacia. España debe ganar ambos choques para evitar a Noruega en cuartos; allí Hansen promedia 14,3 tantos por partido y solo falló tres veces desde los nueve metros en la última edición.
Clave mental: el vestuario repite la frase «una posesión cada vez» desde que Luis Felipe Muniain se incorporó como psicólogo deportivo. El análisis de datos aporta 4,2 % más de acierto en lanzamientos contragolpe tras descanso; con ese margen, el equipo puede permitirse un último cuarto sin anotar y seguir arriba. Mantener la corona dependerá de mantener la concentración en los últimos cinco minutos: en Tokio ganaron los cuatro encuentros por un gol; en la final de Bratislava metieron un parcial 6-1 cuando el reloj marcaba 55:00. Repetir esa frialdad y la corona se queda en casa.
Francia: ¿Recuperará su Dominio?

Apuesta sin dudar a que los galos subirán al podio: el grupo de Guillaume Gille ya no oculta su plan de reconquista y entrena con la misma intensidad que cuando arrasaron en Tokio 2025.
Los campeones olímpicos han reforzado el lateral con Thibaud Briet y recuperado a Kentin Mahé tras su lesión; además, el pivote Ludovic Fabregas aporta más kilos de músculo que nunca. La zaga sigue comandada por Nikola Karabatić, que a sus 40 años sigue siendo un dolor de cabeza para defensas rivales; mientras, Dika Mem ya promedia más de ocho goles por choque en la Lidl Starligue.
El sorteo colocó a Francia en el Grupo B con Polonia, Portugal y Suiza; los bálticos y los escandinavos quedaron en la otra mitad del cuadro. Ello alarga la ruta hacia semifinales, pero también permite al equipo medir fuerzas sin desgastarse antes de cuartos. El estreno será el 14 de enero en la Arena de Mulhouse, donde los galo-alsacianos no pierden desde 2019.
Si los de Gille mantienen la portería por debajo del 50 % de efectividad rival y Yann Genty repite sus 15 paradas de promedio, el trofeo volverá a París. La apuesta segura: Francia sube al cajón; la apuesta arriesgada: lo hace sin ceder ni un solo período de 30 minutos.
Dinamarca: ¿Sorprenderá como Anfitriona?
Apuesta por la defensa 5-1 con Mikkel Hansen como director de juego y aprovecha las cuotas de 4.50 a victoria danesa; la afición local puede multiplicar la presión y convertir cada contraataque en un trallazo psicológico.
Las cuatro sedes -Herning, Aarhus, Odense y Copenhagen- quedan conectadas por tren en menos de 90 min; la organización repartió 25 000 abonos en 48 h, récord para un torneo de este tamaño. El Jyske Bank BoxMee puede albergar 12 500 gargantas: si los anfitriones llegan a semifinales, el ruido superará los 115 dB, nivel comparable a un concierto de rock.
| Pabellón | Aforo | Partidos clave | Distancia a Copenhague (km) |
|---|---|---|---|
| Jyske Bank BoxMee | 12 500 | Semifinal, final | 260 |
| Ceres Arena | 5 000 | Fase de grupos | 170 |
| Sparekassen Thy Arena | 3 300 | Fase de grupos | 85 |
| Ballerup Super Arena | 7 800 | Cuartos | 15 |
El equipo patrio afronta el reto sin Niklas Landin; Emil Nielsen tomará la portería tras un curso en que atajó 38 % de penaltis en la Bundesliga. La zaga jugará más arriba que nunca para aprovechar el contraataque liderado por Mathias Gidsel, autor de 66 goles en la última gran cita.
Los rivales temen la velocidad danesa, pero también vigilan la línea de nueve metros: Rasmus Lauge y Mads Mensah pueden alternar lanzamientos de fuera y filigranas interiores. Si fallan, el banquillo ofrece a Magnus Saugstrup y Lukas Jørgensen, dos torres de 2,02 m que desequilibran en el uno contra uno.
La gran duda reside en la tensión nerviosa. Dinamarca perdió dos finales consecutivas como local (2011 y 2015); la afición recuerda aquellos penaltis fallados y teme un nuevo episodio de ansiedad. El seleccionador adelantó una concentración en Helsingør, lejos de la efervescencia, y convocó a un psicólogo deportivo para trabajar la gestión de emociones.
El calendario favorece: si ganan su grupo, se cruza el tercero de la otra llave, probablemente un conjunto en plena reconstrucción. La semifinal se disputará en Herning, donde el equipo nacional suma 17 triunfos seguidos. La fórmula local, velocidad más defensa asfixiante, puede coronar a los daneses si superan el escollo mental.
Jugadores Clave a Seguir
Mikkel Hansen sigue siendo el nombre que conviene grabar en la libreta: su cañón de 110 km/h desde la izquierda y los penaltis lo convierten en un seguro de vida para Dinamarca. Si el pivote Gidsel encuentra huecos, el scandinavo clava el clavo.
El lateral zurdo hispano Daniel Fernández arrastra una media de 7,9 tantos por duelo en la fase previa; su primer paso explosivo y la caída de brazo desequilibran bloqueos cerrados. Vigilar también al central Solé, capaz de filtrar pases entre dos líneas sin levantar la cabeza.
El anfitrión verá brillar a Alex Dujshebaev: lee la defensa rival en menos de un segundo y su lanzamiento en suspensión desde la línea de 9 metros obliga a los bloqueos a saltar antes de tiempo. Si encara al portero titular, la red suele temblar.
Estrellas Consolidadas en el Centro
Apuesta por Mikkel Hansen como líder de zona media: el danés sigue clavando cañonazos desde la línea de 9 m con un 61 % de efectividad en la última ventana clasificatoria y su lectura de bloqueos permite al pivote gozar solo 3,1 s antes de recibir el balón; contra Suecia dio 7 asistencias y apenas perdió un balón, números que mantienen a Dinamarca en la tercera plaza del ranking mundial.
En la pelea por el pase directo, el centro de Serbia liderado por Vukašin Rakocija suma 5 victorias seguidas y un average de +31 goles; el entrenador Toni Gerona ha colocado a Rakocija de lateral derecho para aproveitar su visión y dejar a el pivote Mitrović solo ante el portero; si repiten esa rotación ante Francia en el último duelo de grupo, el billete a la fase final podría decidirse por la diferencia global y no por el cara a cara, un escenario que convierte cada posesión en un asalto de tensión máxima.
Preguntas frecuentes:
¿Qué selecciones tienen más opciones de colarse a la final del Europeo 2026?
Francia y Dinamarca siguen siendo la referencia: los galos han ganado tres de los últimos cuatro campeonatos y conservan a Karabatić, Nahi y unos jóvenes que ya saben ganar; Dinamarca, con Landin, Mensah y el canterazo de Copenhague, ha llegado a cinco finales seguidas. Detrás, Noruega recupera a Gullerud y Sagosen, y Suecia aporta a Carlsbogård y Pellas: ambas plantillas han medido fuerzas en semifinales en los últimos años y han ganado experiencia. España, con Aleix Gómez y el central Sánchez-Migallón, tiene el potencial ofensivo, pero le falta regularidad atrás; si Serradilla y Rodrigo Corrales mantienen el porcentaje de atajadas de la Liga de Naciones, pueden pelear por estar en el podio. Alemania, anfitriona junto a Suiza, parte con el plus del público, pero necesita que Häfner y Kohlbacher repitan el nivel del último Mundial.
¿Dónde se jugará cada fase y cómo puedo hacerme con entradas sin pagar desorbitadas?
La fase de grupos se reparte entre cuatro países: el Grupo A y la primera ronda de cruces en Düsseldorf y Mannheim; el Grupo B en Zúrich y Basilea; los Grupos C y D en Katowice y Cracovia. Los cuartos y semifinales se disputan en la Lanxess Arena de Colonia, y la final, el 31 de enero de 2026, en el Barclaycard Arena de Hamburgo. Los packs de cuatro partidos de grupos salieron a la venta en abril y se agotaron en 48 h, pero la federación alemana ha reservado un 10 % para venta libre 48 h antes de cada jornada: si vigilas la web oficial a las 9 de la mañana (hora central europea) sueles pillar localidades de 25-35 €. También puedes ir a Polonia: allí los estadios son más grandes que en Suiza y los precios parten de 15 €. Por cierto, el transporte interno en Alemania es gratis con el bono Handball 2026 que incluye la entrada.
¿Qué cambios de reglas se probarán en este campeonato y cómo afectan al juego?
La EHF estrena dos novedades: primero, el reloj de posesión se reduce a 35 s, pero se añade un tiempo muerto de 5 s si el balón toca el poste o el portero; esto castiga los ataicos lentos y beneficia a equipos que roban y contraatacan, como Qatar o Islandia. Segundo, el pasivo se pitará con tarjeta azul (2 min y balón al rival) si el defensor agarra la camiseta más de 1 s; esto obligará a los extremos a soltar la mano y abrir la pista. Los entrenadores ya han pedido más rotaciones para no desgastar a los laterales, así que verás a muchos 5-1 con el central subiendo a la línea de 9 m y los extremos bajando a la primera línea. En la pretemporada el número de goles por partido subió de 56 a 62; si la tendencia se confirma, los marcadores superarán los 30 por equipo.
¿Cómo se calculan los billetes para París 2028 a partir de este Europeo?
Aunque el torneo olímpico aún no tiene clasificación directa, el ranking europeo de clubes y selecciones que cierra en enero de 2027 reparte la mitad de las plazas. Los puntos se suman así: oro 60, plata 40, bronce 25, 4.º 15, y cada puesto posterior resta uno. Francia, como anfitriona de los Juegos, ya está dentro, pero quiere estar entre los tres primeros para no depender del torneo preolímpico. Dinamarca, Noruega y España pelean por los dos huecos adicionales que da el ranking; si Suecia o Alemania entran en semifinales, podrían dejar fuera a una de las grandes. Por eso verás a los técnicos arriesgando en la fase de grupos: un partido perdido ante un rival teóricamente inferior puede costar 8-10 puntos y condenar a jugar la repesca contra Brasil o Argentina.
¿Qué jugadores jóvenes podrían dar la campanada y en qué equipos militan?
Mateo Čorić, de 20 años, extremo zurdo croata que firma 8,3 goles por partido en la LNH con el PPD Zagreb; ya debutó con la absoluta y su primer paso tras recibir es tan rápido que le permite superar la línea de 6 m antes del cierre. En la misma posición, el islandés Gísli Þorgeir Kristjánsson, 19 años, juega en el HSG Wetzlar alemán: mide 1,97 m, pero se mueve como un extremo pequeño y lanza a 110 km/h sin balance. En la portería, el esloveno Urban Lesjak (18) lleva un 38 % de atajadas en la liga de su país; su padre, Dragan, fue portero de Kielce, así que conoce los entresijos del juego europeo. Por último, el central francés Elohim Prandi, aunque no es tan desconocido, acaba de fichar por el Barça: si le dan minutos en la rotación con Mem y Nahi, puede acabar siendo el máximo goleador del torneo.
¿Qué selecciones tienen más papeletas para llegar a la final masculina del Europeo 2026?
Francia y Dinamarca encabezan la quiniela: los galos mantienen el bloque que ganó los Juegos de París 2026 y añaden a los hermanos Mem; los daneses recuperan a Mikkel Hansen para su último gran torneo. Tras ellos, España, con Entrerríos en la banda y los hermanos Solé en la primera línea, aspira a repetir el oro de 2018. Noruega, Suecia y una Alemania que estrena a Kastening como líder completan el grupo de candidatos serios.
¿Cómo afecta el sorteo a la selección femenina española?
España quedó en el grupo B junto a Noruega, Hungría y Polonia. El duelo escandinavo será el más exigente: las noruegas llegan tras ganar el Mundial 2025 y tienen a Mørk de vuelta tras su embarazo. Contra Hungría y Polonia, España puede sacar provecho de la velocidad de Sole y la portería de Mireya González si evita los intercambios de golpes a 7 metros. Pasar primero del grupo permitiría cruzarse con el tercero del A, probablemente Islandia, y plantearse una semifinal contra Francia o Dinamarca.
¿Qué jugadores jóvenes podrían estallar en el torneo?
En chicos, el danés Emil Madsen (19 años, 1,96 m) ya suma 42 goles en su primer año en la Bundesliga; el francés Ishan Sagna (20 años) juega de lateral derecho con un 63 % de acierto. Entre las chicas, la sueca Tyra Axnér (18 años) promedia 5,8 tantos por partido en la Svenskan y la eslovena Tija Klobas (19 años) ha sido la MVP de la EHF Cup juvenil 2025.
¿En qué ciudades se juega y cómo moverse entre ellas?
La fase masculina arranca en Katowice (Spodek, 11.500 plazas) y se cierra en la Mercedes-Benz Arena de Estugarda (14.000). Las mujeres empiezan en Trondheim y la final será en la Accor Arena de París. Hay vuelos directos de Ryanair y Wizz Air que conectan Katowice-Estugarda en 1 h 50 min por unos 60 € si se compra con dos meses de antelación. Trenes nocturnos de ÖBB unen París-Estugarda en 7 h con literas desde 39 €.
¿Qué tal rinde España en los últimos cruces directos contra Noruega?
Desde 2026 España femenina ganó dos de los últimos cinco encuentros: 28-27 en la fase principal del Europeo 2026 y 29-26 en el Golden League de diciembre 2026. La clave fue la defensa 5-1 con Rocío Campigli en la punta: obligó a Noruega a tirar desde 9,5 m y bajó su porcentaje al 48 %. Si Marta López repite ese esquema y Mireya González mantiene el 38 % de atajadas de ese partido, la sorpresa es posible.
