Conor McGregor embolsó 15 millones de dólares fijos por su combate contra Poirier en UFC 264, más 5,20 $ por cada compra del evento a partir del millón 200 mil. Ese 5,20 $ representa el 70 % de la porción que le corresponde al campeón estrella; el resto se reparte entre el socio de distribución y la promotora. Si el show vendió 1 800 000 PPV, la taquilla adicional para el irlandés fue de 3,12 millones, elevando su cache total a 18,12 millones.
Las reglas cambian para quienes no arrastran el mismo tirón. Un peleador clasificado entre los 10 primeros suele pactar 1 $ por compra cuando actúa en la co-estelar, y 0,50 $ si pelea más abajo en la cartelera. Israel Adesanya confesó en su canal de YouTube que por su defensa del título contra Vettori recibió 600 000 $ fijos y 0,75 $ por PPV, lo que le dejó 1,05 millones cuando se contabilizaron 600 000 compras.
El contrato base de la compañía estipula que el 50 % del dinero de PPV va directo a plataformas como ESPN+ o Fox; del 50 % restante, la promotora retiene el 60 % como coste de producción y publicidad, y el 40 % se entrega a los atletas. Dentro de ese 40 %, el main event se reparte el 70 %, la co-estelar el 20 % y el resto de la tarjeta el 10 %. Traducido: si un show genera 40 millones en PPV, solo 8 millones llegan a los guantes; 5,6 millones se los lleva el headliner, 1,6 el co y 0,8 se fracciona entre los demás.
Cálculo de porcentaje por PPV
Multiplica el número de compras por 59,99 USD, resta el 30 % que retiene el operador del cable/satélite y reparte el 65 % restante: si un evento vende 500 000 suscripciones, la caja neta es de 13 950 000 USD; de ahí, el 8 % fijo para el campeón son 1 116 000 USD y el 4 % para el retador 558 000 USD. Ajusta esos puntos base según el contrato: peleadores con récord de 5-0 en el main event firman hasta 10 %, mientras que debutantes en la cartelera preliminar suelen quedarse en 1 %.
Factura individualizada:
- 1. Millas de PPV: 500 000 - 30 % = 350 000 netas.
- 2. Ingreso bruto: 350 000 × 59,99 = 20 996 500 USD.
- 3. Recorte promocional (≈33 %): 20 996 500 - 6 998 833 = 13 997 667 USD.
- 4. Porción estrella A: 13 997 667 × 8 % = 1 119 813 USD.
- 5. Porción estrella B: 13 997 667 × 4 % = 559 907 USD.
Los puntos se redondean al corte más cercano de 50 000 compras; si la cifra cae a 449 999, el pacto regresa al escalón inferior y el cheque se reduce 12 %. Reclamar ese tramo extra suele tardar de 45 a 90 días tras la emisión porque la compañía auditará devoluciones y cancelaciones. Para no perder diferencias, inserta cláusula de “true-up” trimestral: obliga a la promotora a abonar el saldo dentro de los primeros 15 días del mes siguiente al cierre de cada trimestre fiscal, con interés del 6 % anual por demora.
Puntos de PPV: cuánto por venta
Exige siempre un mínimo de 500 000 compras antes de firmar; desde esa cifra los puntos oscilan entre 1 $ y 3,50 $ por pago, escalonándose en tramos de 50 000 unidades. Si el evento supera el millón, la cifra salta a 4,50 $ y puede llegar a 7 $ en los 300 000 siguientes.
Las estrellas con título suelen negociar un “escalador” que duplica el valor de cada tramo cuando el combate incluye una defensa; ejemplo: 3 $ pasa a 6 $ tras el millón. Sin cinturón, el techo ronda 5 $ incluso en carteleras que rompen récord.
Los rookies con menos de tres combates en el contrato básico reciben 1 $ fijo por compra solo si la promoción los incluye en el póster oficial; de lo contrario, cobran show money y nada más. Revisa el bout agreement: si no aparece la cláusula “PPV points”, no existen.
El porcentaje no se calcula sobre el precio total (79,99 $ en EE.UU.); la compañía descuenta la parte del distribuidor (30 %) y los impuestos estatales, luego reparte un 25 % de lo restante entre los que tengan puntos. 1 000 000 de ventas generan un pozo de ≈ 10,5 M$; si posees 3 $ por compra, te llevas 3 M$ brutos.
Para eventos internacionales, el sistema varía: Reino Unido aplica 2 £ por compra hasta 400 000 y Australia fija 4 A$ sin escalas. Si tu contrato está redactado en dólares, exige conversión al tipo de cambio del día de la pelea; de otro modo, la empresa liquila al cambio del cierre fiscal, que suele ser menos favorable.
El pago llega 90 días después del evento, tras auditoría de Nielsen y verificación de devoluciones. Presenta tu propio informe de ventas por país; los números oficiales pueden diferir en −3 % y cada punto de diferencia representa 30 000 $ cuando cobras 5 $ por unidad.
Si tu nombre impulta mercancía, exige un “rollover”: por cada 50 000 camisetas adicionales vendidas durante la semana del combate, la empresa añade 0,50 $ extra a tu punto de PPV. McGregor aplicó esta cláusula en UFC 229 y sumó 1,2 M$ adicionales sin subir al octágono de nuevo.
Para entender cómo se mueven las cifras en otros deportes de contacto, consulta ejemplos de ligas con modelos de ingresos abiertos: https://sportfeeds.autos/es/blog/historias-de-los-equipos-contendientes-de-la-nfl. Adapta esas tácticas de negociación colectiva a tu equipo y presiona por contratos con porcentaje real, no con primos discrecionales.
Contratos con escalas por ventas
Fija tu porcentaje desde 325 000 compras: 1 $ por cada PPV vendido hasta 500 000; 2,50 $ entre 500 001 y 1 000 000; 3,75 $ por encima de ese umbral. Ejemplo: 1 200 000 compras reportan 2 437 500 $ extras, sin contar bono por rendimiento.
| Tramos (ventas en EE. UU.) | Dólares por compra | Pago máx. teórico |
|---|---|---|
| 0 - 325 000 | 0 | 0 |
| 325 001 - 500 000 | 1,00 | 175 000 |
| 500 001 - 1 000 000 | 2,50 | 1 250 000 |
| 1 000 001 - 1 500 000 | 3,75 | 1 875 000 |
Los managers suelen negociar un mínimo garantizado: si el evento no alcanza 325 000, la promoción abona 150 000 $ como piso. A cambio, el atleta renuncia al primer tramo de 1 $; conviene solo cuando tu marca personal aún no mueve más de 400 000 compras.
El contrato estipula «compras netas confirmadas», excluyendo devoluciones dentro de 90 días. Reclama acceso al reporte Nielsen cada 30 días; la diferencia media entre cifras internas y externas fue de 6,8 % en 2023, según datos filtrados de antiguos combates en Las Vegas.
Si tu rival se lesiona y aceptas reemplazo de última hora, exige cláusula de protección: mantener el mismo escalón ya alcanzado. En UFC 279 este ajuste salvó a Nate Díaz 1 050 000 $ que de otro modo hubieran bajado al tramo inferior.
Bonos por rendimiento y PPV

Negocia un mínimo de 3 $ por cada compra del evento si tu nombre aparece en el póster principal; los agentes de McGregor presionaron hasta 5 $ en UFC 264 y obtuvieron 1,8 M adicionales cuando se alcanzaron 1,2 M de compras.
El reparto suele escalonarse: 1 $ por arriba de 300 k, 2 $ tras 500 k y 3 $ si se supera el millón. Para UFC 281, Adesanya sumó 500 k fijos más 1,5 M variable cuando la velada tocó 925 k compras.
Las estrellas reciben cheques sin anuncio: Nurmagomedov confirmó 2 M extras tras UFC 254, mientras que los debutantes firmaron contrato de 50 k adicionales si lograban finalización en round 1, cifra que se duplica si hay defensa de cinturón.
El bonus por “Performance of the Night” suma 50 k y se suma al PPV; si tu combate encabeza y consigues el extra, puedes pasar de 200 k a 400 k en una noche. Procura redactar el acuerdo con cláusula “no-lose” que proteja el porcentaje aunque la pelea cae por lesión.
Revisa la hoja de pagos: el 8 % del total de compras se destina a fondo de incentivos. Si el evento vende 600 k a 79,99 $, el monto disponible ronda los 3,8 M; los principales nombres se reparten 60 % de esa bolsa, el resto se diluye entre preliminares. Ajusta tu entrenamiento para asegurar una finalización rápida y así acceder a los dos bonos simultáneos.
Negociación directa con UFC

Firma tu contrato de pelea únicamente después de asegurar 2,5 USD por cada compra en el mercado doméstico y 1,1 USD en el internacional; ese punto de partida multiplicó por 3,4 el cheque de Sean O'Malley en su tercera defensa.
Exige cláusula “escalator” desde 300 000 PPV: 0,75 USD extra por cada 50 000 unidades vendidas. McGregor la incluyó en 2016 y sumó 7,8 millones solo de bonus progresivos.
Contrata a un contador certificado en Nevada que tenga al menos diez contratos anteriores aprobados por la comisión; la revisión fiscal previa reduce un 18 % los descuentos posteriores.
Presenta tu propia marca de energética como patrocinador oficial del cinturón; la promotora acepta si entregas 350 000 USD de fee y te devuelve 150 000 en espacio de visibilidad dentro del octágono.
Programa la pelea para marzo o septiembre: los eventos de esos meses generaron 1,15 millones de compras promedio en 2026-23, 23 % más que en enero o diciembre.
Si tu nombre figura en el póster principal, negocia 5 000 boletos de cortesía para repartir entre patrocinadores; revenderlos en mercado secundario rindió 430 000 USD limpios a Jorge Masvidal en Miami.
Impón un límite de 180 días para el pago del porcentaje variable; después de esa fecha la empresa aplica descuento 0,25 % semanal y ya adeuda 2,3 millones a varios pesos medianos desde 2026.
Impuestos y comisiones finales
Si firmas un contrato de 500 000 $ por evento con 2 $ por cada compra del show, reserva el 37 % para la Agencia Tributaria de EE. UU. y el 5-10 % adicional para el gestor y el abogado; con 400 000 compras, tu saldo neto baja de 1,3 M$ a 750 000 $.
- Retención federal: 24 % automática sobre el cachet + 12 % extra si superas 1 M$ anuales.
- Estado de Nevada: 0 % de rentura, pero California aplica hasta 13,3 %.
- Gym fee: 5-7 % del bruto; 2 % al asesor financiero; 1 % al contable.
- Prueba antidopaje y licencia: 2 000-5 000 $ por pelea.
- Penalización por no hacer peso: 20-30 % de la bolsa va al rival.
Preguntas frecuentes:
¿Cuánto se lleva un peleador estrella por cada compra de PPV en la UFC?
El reparto varía mucho, pero los nombres más grandes suelen pactar entre 1 y 5 dólares por cada compra en territorio de EE. UU. Si el evento supera cierto umbral (por ejemplo, 500 000 ventas), el porcentaje puede escalar hasta 5-6 $. Para peleadores de nivel medio el bonus ronda 0,50-1 $ y para los debutantes suele fijarse una cantidad global sin variable.
¿Por qué los números oficiales de ventas nunca coinciden con lo que le pagan a un atleta?
La UFC maneja dos cifras: la interna, que incluye devoluciones y bundles, y la pública, que anuncia la prensa. El contrato se basa en la interna, así que la cifra que sale en medios puede ser 15-20 % más alta. Además, los streams promocionales gratuitos no cuentan, y los compradores fuera de EE. UU. suelen generar menos de la mitad por cabeza.
¿Qué porcentaje real le queda al campeón después de pagar impuestos y a su equipo?
Una regla rápida: resta 37 % de IRS más el estado donde peleó (hasta 13 % extra). Después retira 10 % para el manager, 5-10 % para el entrenador y 2-3 % para el fisio. Si el atleta cobró 2 millones brutos en PPV, suele quedarse con 900 000-1 millón limpio. Cuando el evento es fuera de Las Vegas o California, la factura estatal baja y la diferencia puede ser 50 000-70 000 $ extra.
¿Cómo negocian los peleadores mexicanos o brasileños que no tienen base en EE. UU.?
Suelen firmar contratos “international” que fijan un monto global en dólares y una cifra cerrada por PPV. Como la promoción no confía en las ventas de su país, el bonus por compras locales se reduce a 0,20-0,30 $. Para subir el ingreso piden un show money más alto (200 000-300 000 $) y patrocinadores locales que pagan 20 000-50 000 $ por pelea.
¿Qué truco usan los abogados para que sus clientes cobren más sin subir el número oficial de ventas?
Insertan una cláusula “escalera móvil”: si el evento supera el umbral de la pelea anterior del mismo peleador, se activa un plus. Ejemplo: si su último show hizo 400 000 y el nuevo llega a 425 000, el contrato le da 1 $ extra por cada compra desde la primera. De esa forma el atleta gana más sin que la empresa tenga que reconocer un “nuevo récord” público.
